El polvaderal que levantaron los números finales de la elección legislativa comienza a asentarse y le da lugar al análisis y las proyecciones.

La aplastante victoria de Juntos por el Cambio en Córdoba representa, al mismo tiempo, una dura caída del oficialismo provincial.

Pero como suelen decir los operadores políticos, no todas las derrotas son iguales.

Y en ese marco lo que sucedió en Villa Carlos Paz cobra gran significado.

Es que, así como en otras localidades donde jugaron fuerte los dirigentes locales la diferencia se atenuó, aunque sea en parte, en nuestra ciudad Hacemos por Córdoba (HxC) quedó a 45 puntos de Juntos por el Cambio. Una distancia enorme. Y la más grande de toda la provincia.

Vale decir que acá también los referentes de Hacemos por Córdoba jugaron fuerte. De hecho, el exintendente Esteban Avilés tuvo un rol muy activo en la campaña e involucró de manera directa e indirecta al ‘aparato’ municipal en los comicios (ver aparte).

Con funcionarios de Carlos Paz Unido y empleados municipales trabajando a full para Hacemos por Córdoba, e ilusionados con la ‘buena imagen’ del actual presidente de la Agencia Córdoba Turismo para trasladar votos al peronismo schiarettista, se esperaba una mejor performance. Pero ocurrió todo lo contrario.

En Villa Carlos Paz el 17% de los votos que sacó Hacemos por Córdoba quedó muy por debajo de la media provincial (25%), y también de la realidad del departamento Punilla (19,5%).

Además, en términos porcentuales, HxC desmejoró su caudal electoral con respecto a las PASO.

Es decir, quedó bastante claro para todos que Avilés y CPU no le sumaron absolutamente nada al espacio que conduce Juan Schiaretti.

Y ese dato resuena en todos lados.

Sin eufemismos, CPU se alineó con HxC

Aunque siempre se buscó mostrar a la coalición de gobierno local como un actor político independiente de espacios provinciales y nacionales, la compleja coyuntura electoral obligó a Carlos Paz Unido a mostrar sus cartas abiertamente con respecto al apoyo a Hacemos por Córdoba, la fuerza que lidera el gobernador Juan Schiaretti.

Cuando en 2019 el entonces intendente Esteban Avilés saltó al peronismo provincial, la movida se presentó como una decisión personal que no involucraba a CPU.

Sin embargo, con el correr del tiempo, y aunque la situación claramente incomoda a algunos funcionarios radicales, el respaldo a HxC se hizo cada vez más evidente. Y público.

Una primera señal en este sentido se vio en las recientes elecciones, cuando fue notable que mayoritariamente el ‘aparato’ municipal jugara abiertamente en la elección legislativa nacional. Funcionarios, concejales del oficialismo y muchos empleados del municipio aportaron logística y, en muchos casos, fiscalizaron para ‘cuidar los votos’ de Hacemos por Córdoba.

El secretario de Turismo, Cultura y Deportes, Sebastián Boldrini, y el concejal Sebastián Guruceta, entre otros funcionarios y empleados municipales, oficiaron de fiscales para HxC.

Otro paso se dio durante el acto de campaña que con la presencia de Schiaretti se desarrolló en el teatro Luxor de Villa Carlos Paz, previo a los comicios del 14 de noviembre.

La presidenta del Concejo de Representantes, Soledad Zacarías, la concejala Carina Fernández y la secretaria de Desarrollo Social, Educación Género y Diversidad, Alejandra Roldán, entre otros, se mostraron exultantes en el acto donde Avilés pidió el voto para la lista de Hacemos por Córdoba.

Se podrá decir hacia afuera que las decisiones de los integrantes del gobierno son a título personal, pero cualquiera que conozca mínimamente el engranaje de liderazgo y lealtades dentro de CPU sabe que no es así. Ni cerca. Nada se hace sin permiso.

Quedó claro, entonces, que la decisión ya está tomada y que la fuerza local que nació en 2011 sin anclaje político provincial, dejó paso a una nueva estructura al calor del oficialismo provincial.

Nota correspondiente a la edición n° 571 del periódico La Jornada, del 30 de noviembre de 2021.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here