El pasado sábado 11 de julio, al cumplirse cinco años y cuatro meses del brutal asesinato de Andrea Castana, se llevó a cabo un autazo que recorrió las calles de Villa Carlos Paz reclamando justicia.

Cerca de un centenar de vehículos le dieron marco a la convocatoria de la familia y amigas de la joven.

La caravana se inició en San Martín y Medrano y finalizó, tras pasar por la departamental Punilla y el centro de la ciudad, frente a la Fiscalía de Instrucción de Segundo Turno, a cargo de Ricardo Mazzuchi, responsable de la investigación del crimen.

El caso

El miércoles 11 de marzo de 2015, Andrea (35) dejó a sus hijos en el colegio y encaró una caminata por el sendero que lleva a la cima del Cerro de la Cruz en Villa Carlos Paz. Nunca bajó. Dos días después de una intensa e irregular búsqueda, su cuerpo fue hallado sin vida con signos de agresión sexual a pocos metros de la estación número nueve del Vía Crucis.

Había sido violada y estrangulada hasta morir.

A más de cinco años de estos hechos la causa no registra avances significativos y el crimen sigue impune.

Justamente ese es el reclamo central. La falta de respuestas que permite que él o los responsables de la muerte de la joven gocen de una obscena impunidad.

El autazo fue encabezado por las amigas de Andrea, Nadia Corzo y Macarena López Salvans, quienes desde la ‘caja’ de la camioneta conducida por Luis Castana, reclamaron justicia a lo largo de todo el recorrido.

Una vez frente a la fiscalía, ambas agradecieron el acompañamiento de la comunidad carlospacense que esta vez sí se plegó en gran cantidad a la caravana.

“Después de cinco años y cuatro meses estamos acá, donde supuestamente nos tienen que dar justicia y lo único que nos dan es silencio. No queremos más silencio, queremos la verdad. Queremos que este calvario termine. Estamos cansadas de tantas mentiras”, afirmó Nadia frente a la fiscalía de Mazzuchi.

Macarena, por su parte, reconoció que todo este proceso, para la familia y amigas, “es muy doloroso”.

“No popemos más con este dolor. Quienes correspondan tienen que dar una respuesta.

A su mamá y su papá, a sus hijos y a todo Carlos Paz que también merece saber qué le pasó a Andrea.

Necesitamos justicia. Que se nos escuche para hacer este maldito duelo que nos está matando cada día.

Y a la mierda de justicia le pedimos que hable, que dé una respuesta. Los que están acá dentro (en la fiscalía), son los responsables de decirnos quién mató a Andrea”, enfatizó.

El breve acto finalizó con el grito ‘Andrea, presente, ahora y siempre’.

Luis Castana: “Tengo mi teoría pero espero estar equivocado por los nenes de mi hija”

En el marco del autazo para reclamar justicia por Andrea, su papa, Luis Castana, insistió con que el asesinato no fue al azar ni obra de un depredador sexual, como se plantea en una de las líneas de investigación.

“Un violador no se toma tantas molestias. Si no encontrábamos a Andrea ese día, y hubiera llovido el sedimento bajaba hacia el árbol, cubría las piedras y no la encontrábamos nunca más”, dijo. Y reparó en que en el cuerpo de la joven el autor dejó evidencia en forma de ADN: “¿Si fue premeditado, por qué? Yo hice esa pregunta porque no lo sabía, y me dijeron que era porque estaban seguros que no la iban a encontrar”.

“Yo en ese momento estaba en Villa Gesell, con mi mujer. Creo que hasta esperaron que me vaya para hacer lo que hicieron”, afirmó, apuntando sus sospechas al círculo íntimo de la joven.

En este sentido recordó que días antes que se declarara la pandemia acercó a la fiscalía un cúmulo de pruebas que, según su perspectiva, permitirán resolver el crimen. Tanto en lo que se refiere al autor intelectual, al autor material y a los encubridores.

“Para mí ese material es muy importante pero no sé en qué quedó. Cuando abrió nuevamente la fiscalía hace poquito fui y salió la secretaria que me dijo que había un número en la puerta y tenía que llamar para que me den un turno. Que vea a este, que vea al otro, para que me den un turno. Me fui al carajo. Qué turno. Hasta cuándo con turnos. No supe más nada. Nadie avisa nada, nadie llama”, relató a La Jornada.

Sobre las pruebas detalló que se trata de “unos cuántos nombres, fotos y documentos. Todo. No sé si investigaron algo de eso”.

Hizo hincapié en que a una de las cinco personas que aparecen involucradas, “nunca se le hizo la prueba de ADN”.

“Y yo hace años que pido eso, antes de saber ese tema. Hace dos años al secretario anterior le pedí que por favor le hagan la prueba de ADN y me lo prometió, pero nunca se lo hicieron”, se quejó.

La insistencia tiene que ver con que cree que esta persona sería quien violó y mató a Andrea. “Es una de las cuatro o cinco personas que me dieron el dato”, acotó.

Dejando entrever hacia dónde se dirigen sus sospechas, reflexionó: “Yo tengo mi teoría y Dios quiera que me equivoque. Pero no por la gente que rodea al tema, por los nenes de mi hija.

Ya perdieron a la madre… suficiente…”.

Nota correspondiente a la edición n° 555 del periódico La Jornada, del 29 de junio de 2020.

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