Santiago Gutiérrez cumplió con el desafío ‘Abrazando al lago San Roque’ que consistió en atravesar el embalse a nado, a lo largo, durante unos 12 kilómetros.

Lo hizo junto a la atleta de alto rendimiento Magdalena Nieto con la idea, además, de concientizar sobre el cuidado del agua, del medio ambiente y del bosque nativo.

Acostumbrado a grandes proezas en el agua (nadó en el canal de Beagle, los ríos Uruguay, Paraná y Bermejo, el lago Argentino, el lago Titicaca y el Mar de Ansenuza, entre otros), Gutiérrez ya tiene en mente un nuevo objetivo: subir al Cristo Redentor, en Mendoza, en una handbike.

Abrazando el lago

A las 8,15 de este sábado, Santiago y Magui se lanzaron al agua del río Cosquín, a la altura del puente ubicado sobre la ruta E-55 en Bialet Massé para atravesar el lago San Roque ‘a lo largo’, una prueba de resistencia que nunca se había realizado.

Cuando la travesía llegaba a la mitad, aproximadamente, el deportista adaptado (perdió la movilidad de sus piernas por un accidente vial en 2012) debió ser auxiliado por uno de los tantos kayaks que los acompañaban.

“Al primer kilómetro me di cuenta que no estaba bien físicamente (sufrió hace un mes una fractura de peroné por la que debieron colocarle 9 tornillos y una placa de titanio).

Avancé hasta completar poco más de 6 kilómetros y sentí que mis brazos se apagaron. Tuve que ir remolcado por Julio y su kayak. Luego retomé el nado para encarar el tramo final”, contó.

Magdalena, en tanto, “estuvo con todo y logró su sueño que hace 10 años estaba esperando”.

La llegada, después de 4 horas y media, tuvo lugar en el Playón Municipal, en pleno centro de Villa Carlos Paz.

“Nos tocó un día excepcional. Fue una hermosa travesía”, señaló Gutiérrez. Y destacó las “aguas limpias” del lago.

“Nos quedamos asombrados porque no teníamos el olor que es característico por la contaminación”, reconoció.

Agradeció al municipio de Villa Carlos Paz por ayudar a conseguir los permisos para la realización del desafío, al secretario de Turismo, deportes y Cultura Sebastián Boldrini, al presidente de la Agencia Córdoba Turismo Esteban Avilés, al Agencia Córdoba Deportes, a Ortopedia Crecer y al personal del Cuerpo Especial de Policía (CEP) que, con el comisario Andrés Brunoni a la cabeza, hicieron posible que todo saliera bien.

“Fue una movida muy bonita. Nos sentimos muy a gusto y muy bien acompañados”, subrayó.

Cristo Redentor

Su próxima meta ya tiene fecha. Será el 16 de febrero y buscará unir, en una handbike, la localidad mendocina de Las Cuevas con el Cristo Redentor.

“Son unos 10 kilómetros de trepada por camino de tierra, hasta alcanzar los 3850 metros sobre el nivel del mar”, afirmó.

En esta ocasión encarará el desafío de la mano de un reconocido deportista adaptado mendocino, Mario Gutiérrez.

Aunque la poliomielitis afectó sus piernas y se moviliza en silla de ruedas, en su extenso currículum deportivo figura haber cruzado dos veces la Cordillera de los Andes y recorrer 210 kilómetros en 24 horas.

El cronograma que finalizará en el Cristo Redentor incluye un período de aclimatación a la altura en Uspallata.

“Estoy con ganas de ir por más”, afirmó entusiasmado Santiago, con la mira ya en lo que será su primer reto en la bicicleta adaptada que se tracciona con las manos.

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