Por Felipe Etkin

En septiembre de 1976 la maquinaria de desaparición de personas por parte del gobierno militar ya se encontraba en pleno funcionamiento. La represión sanguinaria iniciada el año anterior y que finalmente iría mermando, junto con la debacle de la legitimidad del Golpe de Estado, hacia 1983 se cobró la vida de sectores bien definidos de la sociedad. Estudiantes, obreros y militantes sociales fueron el blanco principal. No casualmente se trata del espectro más dinámico de la actividad política que podía, y puede, generar alguna disrupción para las elites gobernantes y el sector financiero por su capacidad de movilización masiva.

Los años y los gobiernos nos trajeron a otro panorama histórico. Otra coyuntura. Otras discusiones. Otras disputas. ¿Qué tanto queda del terror de los ‘70? ¿Cuáles son las herencias que aun hoy sobreviven dentro de las instituciones desde aquel periodo que marcó a fuego la historia?  ¿Cómo pensar la participación política en un país que desapareció a miles de militantes y estudiantes?

El 16 de septiembre pasó a la memoria colectiva como uno de los eventos representativos del terrorismo de Estado. Un grupo de tareas comandado por Ramón Camps secuestró en 1976 a un grupo de estudiantes secundarios de la ciudad de La Plata. Los jóvenes Claudia Falcone (16 años), Francisco López Muntaner (16 años), María Clara Ciocchini (18 años), Horacio Ungaro (17 años), Daniel Racero (18 años) y Claudio de Acha (18 años); continúan desaparecidos. Mientras que Pablo Díaz, Gustavo Calotti, Emilce Moler y Patricia Miranda lograron sobrevivir al secuestro y torturas.

43 años después, las puertas de lo que fue el centro de detención de La Perla se abrieron para darle entrada a un conjunto de estudiantes secundarios organizados que buscan integrarse a nivel provincial. Villa Carlos Paz participó por primera vez con la flamante Federación de Estudiantes Secundarios (FES) creada este año. “Siempre decimos que la juventud es el presente y hay que construir este presente para que haya un buen futuro. Si hay algo que lamentablemente hizo bien la dictadura fue ahuyentar a toda una sociedad de la política y sobre todo a la juventud, por lo tanto hay que remarcar que somos unos privilegiados porque lo que nosotros hoy podemos hacer  desde nuestros espacios de organización son las mismas cosas que no pudieron hacer aquellos chicos”, comentó el presidente de la entidad Mirko Quinteros.

La noche larga

Hacia la década del ‘70, la juventud argentina había construido espacios de participación en diferentes sectores que funcionaban como medios de canalización de demandas colectivas, vehículos de solidaridad y expresión cultural.

Habiendo crecido en el contexto de proscripción del peronismo, del triunfo de los procesos de liberación nacional y del auge del movimiento de sacerdotes del tercer mundo, los jóvenes argentinos de mitad de siglo XX contaban con un repertorio de ideales y referentes que funcionaban como faros para las organizaciones barriales, políticas, religiosas y los centros de estudiantes. El ideario emancipador de una sociedad radicalmente diferente era su punto de contacto.

En el caso de las escuelas y las Universidades el proceso de politización fue creciendo con intensidad durante toda la década del ‘60; teniendo como punto cúlmine las movilizaciones del Cordobazo y el Rosariazo en 1969 donde los estudiantes fueron un actor central. Por esos años, las organizaciones estudiantiles reconocían diferentes vertientes ideológicas; y de hecho sus nombres ilustran en parte el horizonte de sus militantes. Algunas de las más grandes eran: la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) vinculada a Montoneros, de extracción peronista; la Juventud Guevarista (JG) vinculada al Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) de extracción marxista; la Federación Juvenil Comunista (FJC) ligada al Partido Comunista Argentino; la Juventud Socialista (JS) del Partido Socialista; el Grupo de Estudiantes Socialistas Antiimperialistas (GESA), la Juventud Radical Revolucionaria (JRR) del Partido Radical.

En la ciudad de La Plata, si bien los conflictos estudiantiles de mediados de 1970 referían centralmente a la disputa por el Boleto Escolar Secundario, en el marco de la creciente politización de los alumnos y la encarnizada batalla contra la “subversión” por parte del gobierno militar las instituciones educativas y universitarias se ubicaron en el centro de la mira del plan sistemático de desaparición de personas. La ‘Noche de los Lápices’ del 16 de septiembre de 1976 fue parte de esta maquinaria.

Resulta muy elocuente una publicación elaborada en 1977 por puño y letra del Ministerio de Educación titulado ‘Subversión en el ámbito educativo (conozcamos a nuestro enemigo)’.

De acuerdo con el pedagogo Martín Legarralde, este documento constituye el caso paradigmático de un “continuo ejercicio de control ideológico” sobre los actores educativos. “Son muchos los casos de docentes cesanteados, perseguidos, o que han debido cambiar de escuela y de localidad, a partir de denuncias de directivos, compañeros o padres. La sospecha, la denuncia, la colaboración abierta en acciones persecutorias afectó la capacidad de las instituciones educativas para construir relaciones sociales e impactó en el lugar que ocupaba la escuela en la reproducción del tejido social. Asimismo, estas condiciones facilitaron las acciones del terrorismo de Estado en el ámbito educativo, debilitando las posibilidades de resistencia y los lazos de solidaridad”, sostiene en un artículo dedicado a aquella publicación de 1977.

Memoria y transformación

El pasado martes 17 de septiembre, en el marco del 43 aniversario de los sucesos de La Plata, se efectuó una movilización conmemorativa en la ciudad de Córdoba con la participación de diferentes organizaciones sociales, políticas y Centros de Estudiantes.

Desde la agrupación carlospacense Jóvenes Transformando se manifestaron con entusiasmo por ser la primera vez que lograron garantizar una columna propia en una marcha de este tipo.  “Fue muy emotiva porque además de la conmemoración, para nosotros fue un reflejo y un recuerdo de lo que crecimos como agrupación en estos dos años. Fueron meses en los que crecimos cuantitativa y cualitativamente procurando la representación de la juventud de la ciudad y así lo demuestra la gran cantidad de gente que nos apoya”, señalaron.

Mirko Quinteros, miembro de Jóvenes Transformando y actual presidente de la Federación de Estudiantes Secundarios de Villa Carlos Paz y alrededores (FES), comentó a La Jornada que el discurso de que los jóvenes no participen en política viene desde la última dictadura militar y “va de la mano con el concepto de memoria que se empezó a transformar en los años ‘90” despolitizando los procesos históricos.

“Día a día remarcamos que no hay que caer en esa mirada de los años noventa; sino que hay que señalar que aquel gobierno militar vino con un proyecto político que traía de la mano un plan económico determinado; a la vez que buscó el vaciamiento de la discusión política en toda la sociedad en general y en la juventud mayoritariamente”, remarcó Quinteros.

En relación a la situación actual de las organizaciones estudiantiles y el interés de los jóvenes por la participación, el titular de la FES evaluó que en este contexto histórico no es nada fácil fomentar la actividad política de la juventud. “Los que participamos somos una minoría, no obstante desde la Federación somos conscientes que se ha logrado un movimiento estudiantil concreto. Sin embargo, no se trata de que todos los estudiantes de la ciudad sean grandes personalidades del mundo de la política; sino más bien, el éxito está en que se pudo generar un involucramiento, una consciencia y un pensamiento crítico que cada día va creciendo más y más gracias a la federación”, manifestó.

Por su parte, Micaela Farías, vicepresidenta del Centro de Estudiantes del IESS y secretaria de Asuntos Sociales de la FES explicó que cuando su lista ganó el Centro de Estudiantes comenzaron a juntarse con chicos de otras escuelas que estaban interesados en armar espacios de representación.  “Durante las vacaciones se fue delineando la idea de la FES con el principal objetivo de que todas las instituciones de la ciudad y sus alrededores tengan un Centro de Estudiantes. Lo logramos principalmente en dos escuelas: el IPEM 359 Arturo Illia, donde los directivos metían trabas a la apertura de elecciones; y el caso de la escuela PROA en la que tuvimos muchísima predisposición por parte de los directivos y un muy buen trato”, detalló.

Sin embargo estas dos conquistas tienen su contraparte con la situación del Instituto San Andrés. Desde la entidad denuncian que la institución impide expresamente la organización de los estudiantes. De acuerdo con Farías, desde la constitución misma de esta escuela en el año 2006 distintos grupos de estudiantes han intentado sin éxito la creación de un Centro.

Farías resaltó que los directivos nunca dieron espacio para el reclamo, y aseguró: “Es una escuela en la que se viven situaciones de vulneración de derechos; no solo en el ámbito de la libre expresión sino también sobre condiciones sanitarias básicas. Los chicos no tienen tachos de basura en las aulas, tienen un solo baño en el patio que tiene una puerta pequeña que no cubre bien”.

La estudiante afirmó que iniciaron las tratativas buscando siempre el consenso pero no fue posible una buena interacción entre las partes. “Primero solicitamos una reunión con la directora para comenzar el diálogo pero ni siquiera nos recibió la nota; nos la tiró en la cara diciendo que éramos unos chiquitos que no sabíamos nada y que ella hacía lo que quería con su escuela”, indicó.

Tras estas negativas, desde la FES elaboraron una carta con firmas de un gran porcentaje de los estudiantes de esta institución para exigir la apertura a la organización gremial pero, según los alumnos, tampoco llegó a buen puerto.

Si bien el conflicto continúa irresuelto, a fines de agosto los estudiantes lograron establecer contacto con el representante de los Centros de Estudiantes dentro del ministerio de Educación. “Logramos conversar con él para que su gabinete pueda tomar acciones en este asunto y los estudiantes no nos veamos perjudicados”, sostuvieron desde la FES.

Paso a paso

Bajo este panorama institucional Quinteros aseguró que la juventud de Villa Carlos Paz y localidades cercanas van encontrando en la FES un espacio para contener sus demandas sobre cuestiones que les generan ruido de su vida cotidiana o sucesos de la actualidad. Evalúan, a su vez, que este órgano de representación estudiantil era necesario y una deuda pendiente ya que “casi 400 personas” participaron del acto de lanzamiento el pasado mes de mayo: “Para una ciudad como esta, el evento fue muy importante y tuvo una enorme convocatoria. Es una demostración de que la juventud está y quiere comprometerse para transformar el presente y construir el futuro”.

El acto de presentación oficial de la entidad se realizó el 10 de mayo de este año en la Plaza del Avión de nuestra ciudad.  La FES fue creada con la representación de la mayoría de los Centros de Estudiantes de nuestra ciudad y posee representatividad en todas las escuelas de la localidad, así como también en instituciones educativas del Sur del Valle de Punilla y Tanti.

A partir de ese entonces el organismo estudiantil tuvo la tarea de abrirse paso entre las instituciones y agrupaciones para establecerse como un espacio de participación y representación efectivo.

Finalizando el mes de agosto, se concretó el Encuentro Provincial de Estudiantes Secundarios que se realizó en el Ex Centro Clandestino de Detención y Exterminio La Perla. Los primeros representantes estudiantiles de nuestra ciudad formaron parte activa del evento que tuvo balances positivos, aunque reconocen que es necesario profundizar muchas de las discusiones.

“Es necesario que los jóvenes trascendamos el sector estudiantil y nos sentemos a elaborar proyectos en los barrios para trabajar con Clubes, capillas y la gente que los habita. No solamente hay que defender los derechos estudiantiles sino también cambiar el paradigma de que las Federaciones solo tienen que velar por los estudiantes”, consideró Quinteros.

Poco espacio

En pocos años más medio siglo nos separará del inicio del terrorismo de Estado. En este tiempo, el conjunto de organizaciones sociales juveniles ha caminado una senda cuesta arriba y la mayoría de las veces con nulo apoyo por parte de los sectores de poder político de los partidos tradicionales y los medios de comunicación.

Desde la FES consideraron que a nivel nacional actualmente no existe ningún tipo de apertura e inclusión a los jóvenes. Indicaron que esto se ve reflejado en la Provincia de Buenos Aires donde hubo un vaciamiento político muy pronunciado en las escuelas que fue acompañado por el desfinanciamiento a la Educación.

Con respecto a Villa Carlos Paz comentaron que si bien existen espacios donde se intenta que la juventud esté más comprometida creen que se aborda de una forma errónea. “Por eso mismo creamos la Federación, sino nos hubiésemos conformado con el Parlamento Juvenil pero en términos ideológicos y organizativos no nos gusta. Además la inversión estatal con la juventud es muy carente, hace falta un empujón por parte de la municipalidad”, observaron.

Por su parte, Micaela Farías manifestó que hay “una condición de estigma” con los jóvenes y la participación. “Muchas instituciones tienen Centro de Estudiantes pero se encargan de que sean un simple decorado o que sirvan solamente para organizar la fiesta del día del estudiante. Esto nos desprestigia, a nosotros, a nuestras luchas y el potencial que tenemos. También parte de un miedo a la organización, porque nosotros vemos cosas que no nos gustan y podemos efectuar un reclamo concreto. Es la herencia del miedo a la política implantada desde el gobierno militar, del cual la Noche de los Lápices es un claro ejemplo”, concluyó.

En lo sucesivo, los diferentes espacios de representación estudiantil tendrán la lenta tarea de desandar las tramas institucionales, políticas y culturales que significan un freno para su actividad política. La articulación provincial, la creación de nuevos Centros y la apertura del horizonte de acción parecen ser los ejes estratégicos en los que los jóvenes tendrán que abrirse paso sin pedir tanto permiso.

Nota correspondiente a la edición n° 545 del periódico La Jornada, del 25 de setiembre de 2019.

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1 COMMENT

  1. DESDE CARLOS PAZ DESPIERTA PRESENTAMOS ESTE PROYECTO EN EL CONCEJO Y NO FUE ACEPTADO.

    CONCEJAL DANIEL RIBETTI

    Villa Carlos Paz, 17 de Septiembre de 2019

    PROYECTO DE ORDENANZA

    VISTO.-
    – Que el día 16 de Septiembre concuerda con la efemérides conocida como “La Noche de los Lápices”, que fue el operativo desplegado por la dictadura cívico militar, la madrugada del 16 de septiembre de 1976 en la ciudad de La Plata, donde fueron secuestrados estudiantes secundarios y militantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES).y

    CONSIDERANDO:.-
    -Que al día de hoy los estudiantes Claudia Falcone, María Clara Ciocchini, Claudio de Acha, Daniel Racero, Horacio Ungaro y Francisco López Muntaner, continúan desaparecidos.
    -Que la represión a espacios educativos se dio en todo el país a través de la imposición de nuevos reglamentos, cambios en los planes de estudios, y prohibición de espacios de participación estudiantil, como los centros de estudiantes.
    -Que en Córdoba la persecución a estudiantes se profundizó en 1975, con el caso de Tránsito Rigatuso, interventor del Colegio Superior de Comercio Manuel Belgrano, quien entre el ‘74 y el ’76 fue el responsable de confeccionar listas de jóvenes que habían estudiado en ese colegio, entregándolas luego al máximo jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, Luciano Benjamín Menéndez, y ordenar las quemas de libros dentro del mismo establecimiento.
    -Que con el recuerdo de estos hechos, nombres, sueños, militancia de aquellos estudiantes secundarios intentamos contribuir a la consolidación de organizaciones y sus luchas y acompañar las experiencias de estudiantes que en la actualidad participan en política de nuestra ciudad teniendo como guías de su cotidianeidad la defensa de la educación pública, la solidaridad, el encuentro, el compromiso con otros, el diálogo y el hacer colectivo.
    Por Ello:
    EL CONCEJO DE REPRESENTANTES DEL MUNICIPIO DE VILLA CARLOS PAZ
    Sanciona con fuerza de O R D E N A N Z A
    ARTICULO 1°: Institúyase en la ciudad de Villa Carlos Paz el 16 de septiembre como Día de los Derechos de los Estudiantes Secundarios.
    ARTICULO 2°: A tales efectos las áreas Cultura y Educación del Municipio arbitrarán los medios necesarios para que:
    a. En los establecimientos dependientes de su órbita se desarrollen clases alusivas a esta conmemoración, al tema Democracia y Derechos Humanos, brindando información sobre los sucesos acaecidos el 16 de septiembre de 1976, remarcando la importancia de los valores democráticos en contraposición a la arbitrariedad de los regímenes dictatoriales.

    b. Autorícese y estimúlese a los Centros de Estudiantes a realizar toda actividad cultural y/o deportiva en dependencias del municipio tendientes a conmemorar lo especificado en el artículo 1° de la presente Ley.

    Artículo 3°: Comuníquese al Poder Ejecutivo.
    Artículo 4º.- De forma.-

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